BRASILIA.- Cercado por acusaciones de corrupción, el ministro de Transporte de Brasil, Alfredo Nascimento, presentó su renuncia irrevocable al cargo. El ahora ex funcionario ocupó la cartera entre 2004 y 2006, con Luiz Inácio Lula da Silva como Presidente, y volvió en la actual gestión de Dilma Rousseff, quien sufre otro desgajamiento en la primera línea de su gabinete, tras la ida de Antonio Palocci. (ver "Dilema...").

Nascimento dijo que le solicitó a la Procuraduría General de la República que abra una investigación por las denuncias en su contra y autorizó que se levante el secreto bancario y fiscal sobre sus cuentas. "(Quiero) colaborar espontáneamente con la aclaración cabal de las sospechas que rondan mi actuación", remarcó.

El ex ministro fue electo senador nacional en los comicios del año pasado, y asumirá la banca. Se comprometió a trabajar, junto a sus colegas en el Congreso, en forma "activa y personal de todos los procedimientos" que lleve adelante el Parlamento.

Nascimento integra el Partido de la República (PR), un aliado estratégico del Gobierno con 50 legisladores. Entre sus posibles sustitutos figuran el senador Blairo Maggi, ex gobernador de Mato Grosso, y Paulo Sergio Passos, actual secretario ejecutivo de ese Ministerio e interinamente a su frente. Ambos integran el PR.

La ministra de Relaciones Institucionales, Ideli Salvatti, se reunió con los líderes de los 10 partidos de la coalición para evitar una crisis. Los escándalos han exacerbado las tensiones entre Rousseff y sus socios políticos y los han distraído del debate de importantes reformas económicas (como los cambios al Código Tributario), que buscan asegurar un crecimiento continuo en la economía local.

Cobertura en los medios

Los hechos se conocieron el fin de semana, cuando la revista Veja denunció la sobrefacturación de obras y servicios y el cobro de coimas del 5% en los contratos otorgados por parte de altos funcionarios de Transporte, lo que derivó en la destitución de dos directores de empresas estatales (se trata de Luiz Antonio Pagot y de José Francisco das Neves) y otros tantos asesores.

Luego, la revista Istoé divulgó evidencias de que el principal dirigente del PR, el diputado Valdemar Costa Neto, pagó con dinero público a legisladores para que se sumaran a su partido, mientras que el diario O? Globo reveló el espectacular e ilícito incremento del capital de una empresa propiedad del hijo de Nascimento (en sólo cinco años, habría pasado de U$S 38.500 a U$S 32 millones). La prensa local también informó que Mauro Barbosa da Silva, otro los involucrados en el supuesto esquema de coimas y ex jefe de Gabinete de Nascimento, está construyendo una casa de 1.300 metros cuadrados en el residencial Lago do Sul, en Brasilia, valuada en cuatro millones de reales (U$S 2,5 millones).

A raíz de estos casos, Rousseff ordenó la suspensión de todas las licitaciones de proyectos, obras y servicios del Departamento Nacional de Infraestructura de Transportes y de la operadora Ingeniería, Construcciones y Ferrovías S.A. (Valec), por 30 días. La Presidenta le pidió además al ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, que ordene a la Policía Federal investigar todos los planteos.

Medios locales informaron que la Presidenta estaba especialmente enfadada con esta denuncia, que roza a su programa favorito de infraestructura, el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), para el que se afectó un presupuesto de un billón de dólares. Este proyecto busca expandir la infraestructura brasileña antes del mundial de fútbol de 2014 y de los Juegos Olímpicos de 2016, en especial en autopistas y en puertos.

El líder del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña, Alvaro Dias, inició la recolección de firmas para abrir una Comisión Parlamentaria de Investigación, a fin de indagar en los contratos del Ministerio. (Especial-AFP-DPA-Télam-Reuters)